Reflexiones sobre la estrategia, la táctica y la técnica.

Alguna vez hemos visto que el equipo o deportista que gana un partido, no necesariamente es el equipo mejor preparado físicamente, técnicamente o con mayor ímpetu, a qué podríamos atribuirle esto? a  la suerte?, han sabido aprovechar el único momento de debilidad del oponente?, ???..
Tratando de responder estas preguntas vienen a mi mente tres palabras Estrategia, Táctica y Técnica. Tener claros estos conceptos como instructores y como atletas nos permitirá un mejor desarrollo y aprendizaje.
De forma muy genérica podríamos decir que la Estrategia tiene que ver con la planificación y los planteamientos teóricos para alcanzar nuestro objetivo. La Táctica tiene que ver con la acción en el terreno, en la capacidad de poder dar solución a los diferentes problemas que se nos puede presentar en un combate. La Técnica son la ejecución de movimientos coordinados o modelos con la mayor eficiencia posible.
En mi opinión es fundamental mantener un equilibrio en estos aspectos en el entrenamiento. Muchas veces cometemos el error en hacer mayor énfasis en la técnica descuidando la táctica y la estrategia. Esto no quiere decir que se debe emplear igual cantidad de tiempo para cada una de ellas, porque quizás el desarrollo físico técnico requiere mayor tiempo para el mantenimiento y desarrollo del atleta pero no se debe descuidar la capacidad de toma de decisiones y resolución en una situación de combate y/o defensa personal.
Mi objetivo con esta entrada no es presentar ejercicios específicos para el desarrollo de habilidades estratégicas o tácticas pero si ofrecer una recomendación para los menos expertos o iniciados en las artes de combate. 
Tradicionalmente se ha enseñado un orden jerárquico a la hora de la enseñanza partiendo del kihon o la base técnica para que el individuo tenga "las herramientas", que se supone debe aplicar en el combate de forma táctica y finalmente cuando el practicante ya tiene cierta destreza viene el planteamiento estratégico de un combate. Sin pretender transgredir esta forma "tradicional de entrenamiento", la cual también practico, recomiendo el proceso inverso en función de los recursos técnicos que tenga el estudiante.
Es decir, de la primera forma aprendemos mediante la imitación de movimientos sin prácticamente ninguna interpretación o reflexión mental y luego poco a poco se involucra al individuo en la resolución de problemas. ¿Por qué no podemos plantearle un problema a un alumno y solicitarle que lo resuelva con los recursos que posea?
Considero que de esta forma podemos acelerar el rendimiento y la efectividad del atleta. Ir en dirección contraria, ir de la reflexión a la acción.

Jonathan J. Reyes R.