Algo que siempre había reconocido del Wing Tsun es su contundencia y efectividad. En las diferentes oportunidades que había experimentado y practicado este arte marcial no había podido identificar una línea didáctica o un carácter pedagógico más que la imitación de movimientos y la sensación de varios de sus aspectos técnicos.
Una de las cosas que me llamó la atención del sistema de Taows Academy a través del Sifu Adrian fue precisamente la pedagogía e instrucción. Hoy entiendo aquello que me llamó la atención al poder compartir esas pocas horas con el Sifu Salvador.Una persona profundamente comprometida con su sistema, muy profesional, estudioso y defensor de las raíces del Wing Tsun.
Lo más sorprendente es la búsqueda del equilibrio entre el cambio necesario para no morir y la defensa de las raíces del sistema.
Fueron varias las reflexiones a las cuales hizo referencia pero quiero hacer especial distinción a una de ellas porque la comparto completamente.
Quienes han entrenado conmigo siempre han escuchado las frases "No me mientas" o "No le mientas". Cuando lo digo me refiero al correcto uso de los ataques, trato de explicarme.
Cuando realizamos el trabajo en pareja los roles de uke y tori son fundamentales, de trabajo individual e indispensables. Es muy común en la práctica que el uke en ocasiones desvía el ataque, por ejemplo a la cara, por temor de no golpear a tori o no le da la contundencia e intención adecuada. Ese es el momento en el que te digo "No me mientas", porque hago la analogía a que me estás engañando y que indirectamente estás haciendo que mi entrenamiento y aprendizaje no sea el correcto (con esto no quiero decir que empecemos a partirnos la cara).
Hoy el Sifu Salvador habló a este aspecto entre otros.
Finalizo la entrada reiterando mi agradecimiento al Sifu Adrian, a los compañeros de Wing Tsun XXI y al Sifu Salvador Sánchez, estoy seguro que no será la última vez.
Jonathan J. Reyes R.