Cuantos de nosotros al día siguiente de un entrenamiento de esos que nos dejan extenuados y felices, sentimos el típico dolor muscular del trabajo bien hecho, y más aún podemos reconocer músculos que ni siquiera nos imagináramos que existía hasta ese día.Esto se debe a que la práctica responsable y consciente de cualquier arte marcial es una de las actividades físicas más completas que existen.
Hoy en día vemos métodos de entrenamientos como el cross fit donde se valen de diferentes herramientas y ejercicios para desarrollar nuestras habilidades físicas. Yo recuerdo los entrenamientos de tiempos atrás cuando juzgaban a mi maestro por ser muy severo, sobrecargarnos físicamente, de ser muy rudo.
Arrastrarnos por el suelo, hacer mil y una formas de flexiones de pecho, trasladar cantos de río, pasarlos a nuestros compañeros, hacer sentadillas, trasladar montones de cantos de un lado al otro, subir y bajar las cuerdas, trasladar jarrones llenos de agua, hacer múltiples movimientos con tubos de acero galvanizado rellenos de concreto, entre muchas otras actividades divertidas.
Pero más allá de estas actividades que complementan el acondicionamiento físico de cualquier artista marcial, está la práctica de la técnica en sí misma. Cuando ejecutamos una técnica entran en acción una gran cantidad de músculos esqueléticos de forma coordinada, desarrollando así fuerza, resistencia, coordinación y flexibilidad.
Uno de los secretos de la prospección de la fuerza en las artes marciales, radica en la habilidad desarrollada para involucrar en determinado gesto técnico, el mayor número de músculos o grupos musculares para que actúen de forma sinérgica dando como resultado un aumento muy significativo de la fuerza.Tomemos como ejemplo el Gyaku Tsuki:
Extensión del brazo: deltoide, triceps, pectorales y serrato posterior.
Pronación del puño: pronadores
Giro de caderas: oblicuos
Impulso corporal: glúteo mayor, cuadriceps, gemelos y sóleo.
En todo gesto físico existen músculos o grupos musculares que son agonistas, antagonistas y otros que contribuyen de forma estática para mantener la estructura.
En ese sentido en el Gyaku Tsuki, los músculos estáticos claves son:
Recto del abdomen, fascículo posterior del deltoides, cuádriceps, aductores, isquisurales, pectíneo y recto interior.
Cuando hablamos de la sinergia y la cinética de los grupos musculares principales:
Posterior, de giro de caderas, de giro de hombros y de extensión de brazos.
Este es solo un ejemplo de los múltiples gestos técnicos que hacemos en una clase normal.
Por todo esto y otros factores más la práctica de las artes marciales, nos puede llevar a un cuerpo sano y con una gran condición física.
Jonathan Reyes R.